lunes, 21 de marzo de 2016

PSICOLOGÍA DE LA VIOLENCIA EN GRUPO


Por Daniel Pérez.

Es motivo de preocupación para las fuerzas del orden, el control de tanto las bandas de delincuentes, como las bandas criminales más duras. Pero además, en cualquier situación en la que se reúne un grupo numeroso de personas, por ejemplo, acontecimientos deportivos, eventos musicales, etc...es imprescindible manejar la situación de tal manera que unos pocos no acaben causando problemas.

Ahora mismo recuerdo el caso de una chica que fue secuestrada por un grupo de jóvenes, brutalmente golpeada, violada y abandonada hasta morir. Esto naturalmente, es un suceso extremo y poco usual, pero el hecho de que algunos de los detenidos por los hechos, simplemente no mostraran pesar, al contrario, admitieran haberlo "pasado bien" o que simplemente se les "había ido de las manos", es causa de desazón, rabia y lógica indignación.
Lo mismo ocurre a gran escala, con bandas de cualquier ideología (que al contrario de lo que la gente cree, es lo de menos), organizaciones criminales, hooligans, etc...

¿Qué tienen en común un grupo más o menos grande que se divierten intimidando y agrediendo a sus enemigos o, a veces, a víctimas inocentes?
Para mi hay dos fenómenos involucrados:

1-La presencia de personalidades psicopáticas y personalidades antisociales.
Claro está, que en un grupo no todos son psicópatas o antisociales, el lector seguro que se hace esta pregunta. Correcto, pero si suele haber un cabecilla o varios que los son. Son los líderes porque suscitan temor y el resto son los borregos que admiran el respeto de los líderes y quieren sentirse parte del grupo. El grupo les hace sentir importantes.

2-La psicología del grupo.
En cualquier grupo de personas, estructurado o espontáneo, en poco tiempo va a emerger un líder. Esto no es ni bueno ni malo, a veces, hace falta alguien que lleve al grupo a algún sitio, que tome decisiones. Lo más curioso, es que el resto son seguidores, no solo porque son demasiado vagos, mediocres, tímidos o miedosos (razones ciertas), además es mucho más cómodo ser seguidor porque no tienes que pensar, equivocarte, imponerte o decidir.
En resumen, prefieren ser segundones.
Además el grupo diluye la responsabilidad personal, es fácil cometer actos ilícitos escondido en el grupo.
Otra razón, es que la banda a menudo, forma un enemigo común al que hay que odiar y despreciar. Por ejemplo, el grupo racista odia a los negros, el grupo elitista odia a los mendigos, el grupo odia a cualquiera que sea diferente o que quiera pensar por si mismo, porque así matan dos pájaros de un tiro, primero eso odio cohesiona, sostiene al grupo y lo une, segundo, así uno se ve moralmente superior  a sus  víctimas.


Entonces, ¿Porqué la violencia en grupo no suscita la resistencia de algunos de sus miembros ante la injusticia y la crueldad de los actos? ¿Porqué todos son perpetradores, todos participan en ella?

A partir de las dos ideas anteriores, se desprenden muchas causas:

-El líder o líderes suelen ser muy dotados para ejercer la violencia de forma despiadada.
-Los seguidores son ratas, siguen al líder o líderes por miedo.
-Unos a otros refuerzan su violencia, al ejercer sus abusos, están en cierta manera, demostrando su valor ante los demás.
-El grupo, como he mencionado antes, es un escudo ante la propia responsabilidad, si lo otros lo hacen, es más fácil esconder tus acciones.
-El grupo fomenta una excusa para despreciar los derechos de los demás, la ideología, si es que hay alguna, es solo una justificación. Cuando la violencia no es por rencillas ni ideologías, se culpa a la víctima por provocarla.
-El grupo mantiene su identidad a partir de su idea de que ellos son mejores, por tanto sus víctimas no son personas, son basura, son nenazas,...o sea, son sus cabezas de turco.
-El grupo, sigue a los líderes más violentos, que a su vez ven reforzadas sus actitudes al conseguir poder y libertad por ello.
-Todos los miembros sienten una especie de protección en el grupo, además de cierto orgullo en el hecho de intimidar a los débiles o las personas pacíficas.
-La actividad violenta se ve como algo normal, parte del estilo de vida del grupo para perpetuarse.
-La conducta antisocial actúa, en cierto modo, como válvula de escape ante la tensión y la frustración de llevar una vida de confusión o sentirse un "don nadie".
-El grupo alivia la soledad y da cierto sentido a una vida de fracaso.
-Es más fácil meterse con los demás cuando hay alguien para respaldarte si las cosas no salen bien.

Por tanto, una muy buena idea para atacar a estos grupos violentos es destruir a la cabeza (es importante señalar que la fuerza de estos lideres es su falta de escrúpulos para la violencia, no su inteligencia). Esta es una labor que en un estado de derecho debería ser coordinada por las fuerzas de seguridad. Otra buena idea es hacer ver a los seguidores que pueden ser personas más valientes pensando por si mismos.