lunes, 3 de diciembre de 2012

NARCISISMO

NARCISISMO MALIGNO
En la época actual, que algunos llaman la era del narcisismo no sin razón, este tipo de persona puede parecer envidiable (y muy común)...hasta que tienes que tratarlo de forma íntima.

Veamos la descripción del narcisita que hizo Otto Kernberg:

Los rasgos de las personas narcisistas son la grandiosidad, la exagerada centralización en si mismos y una notable falta de interés y empatía hacio los demás, a pesar de la avidez con que buscan su tributo y aprobación. Sienten gran envidia hacia aquellos que parecen poseer algo que ellos no tienen o que simplemente disfrutan de sus vidas. No solo les falta profundidad emocional y capacidad para comprender las complejas emociones de los demás, sino que además, sus propios sentimientos carecen de diferenciación, encendiéndose en rápidos destellos para dispersarse inmediatamente. En particular, son incapaces de experimentar auténticos sentimientos de tristeza, duelo, anhelo y reacciones depresivas. Cuando se sienten abandonados o defraudados por otras personas, suelen exhibir una respuesta aparentemente depresiva, pero que, examinada con más detalle, resulta ser de enojo y resentimiento cargado de deseos de vanganza, y no verdadera tristeza por la pérdida de alguien a quien apreciaban.

Un Narcisista está vacío por dentro, no es nadie y necesita a otro para sentirse vivo, especialmente necesita destruir la autoestima y vida de otro para sentirse bien, de hecho, siente placer al hacerlo. En cierto modo es un vampiro, pues necesita "chupar" la vida de otra persona. Su vida es insoportable si no atacan la vida de otro.

Comparado con su pariente cercano, el Psicópata, el Narcisista es más frágil, ya que su dependencia en otros puede llegar a herirle. En realidad, la víctima de un Narcisista, por ejemplo, su pareja, solo sirve de reflejo del Narcisista, el espejo en el que ese personaje puede verse como una persona completa, donde busca su propio yo.

Por lo tanto, si el espejo (la persona que está a su lado pero que para el Narcisista es un objeto) se sale de su papel, se rebela, el Narcisista descargará una furia destructiva y malevolente.

Los narcisistas son tremendamente megalómanos, y esperan que los demás les rindamos pleitesía y envidian la vitalidad y la felicidad de los demás, que tienen que destruir.


Por último, el Narcisista nunca está satisfecho, nunca dejará de exigir más y más.
Igual que el Psicópata integrado, no les gusta estar solos y se muestran a menudo como "víctimas" para dar pena...a menudo, no podrán tolerar ser descubiertos e ignorados, siendo en este sentido, más vulnerables que el psicópata.

Daniel Pérez