domingo, 20 de noviembre de 2011

¿HACIA UNA SOCIEDAD PSICOPÁTICA?


Aunque parece claro que este grave trastorno de la personalidad ha existido desde que el ser humano se pasea por el mundo (siempre han existido unos pocos que explotan a los demás y no tienen miramientos por el daño que causen a otros), lo cierto es que hay dos factores sociales importantes que influyen.

Por un lado, aunque hoy sabemos que estas personas vienen con una configuración distinta de nacimiento, dicho de otro modo, hay una influencia genética en este desorden, lo cierto es que esta explicación no aclara de forma satisfactoria todos los rasgos o características de esa personalidad anormal.
También ocurre al revés, los defensores de las teorías sociológicas que buscan siempre una causa externa para los comportamientos antisociales y manipuladores de estos sujetos, apenas pueden explicar este síndrome.

Al parecer, y aún en medio de la controversia que todavía existe sobre la Psicopatía, los expertos más reconocidos creen que está causada por factores bio-psico-sociales, en otras palabras, la genética y el ambiente interactúan para acabar formando la personalidad psicopática.

Como hemos explicado en otros artículos, esta "forma se ser" tan peculiar no tiene tratamiento satisfactorio, por no decir que apenas puede considerarse patológica, a no ser que consideremos el "mal" como una enfermedad.

Volviendo al título del presente artículo, ¿cuáles son esos dos factores ambientales que influyen en la Psicopatía?

1- La educación y la crianza influyen en la etapa en que el niño está formando su personalidad, y quizá sea el único momento en el que se puede cambiar o influir a estos sujetos... o al menos, moderar su personalidad para que el desorden no sea tan virulento en la edad adulta o íncluso pueda desarrollarse una forma de ser "normal". Naturalmente, la detección de signos precoces o precursores de la Psicopatía en los niños no es tarea fácil, y más, cuando hay consideraciones legales y éticas que puede que no permitan una intervención temprana. Estos niños requieren una atención cuidadosa y extraordinaria ya que vienen con un carácter difícil.

2- En una sociedad en la que el culto al individualismo, el hedonismo y el consumismo son dioses, no es de extrañar, que la Psicopatía y otros trastornos de la Personalidad que comparten algunos rasgos pasen totalmente desapercibidos. Cualidades que son naturales en el Psicópata como el fingimiento, la manipulación, el egoísmo,narcisismo y utilización parásita de los demás no solo son habituales si no que llegan a ser bien considerados. En ciertos ámbitos, como el mundo empresarial, la política o el mundo de la "prensa del corazón"....algunos rasgos pueden ser muy útiles.

Por un lado tenemos una falta de normas morales e incluso una falta de autoridad legal. Muchas personas podrían preguntarse si volver a la mano dura en la educación y en la justicia no sería una buena solución....

Mi opinión es que no. El motivo es que, primero, los Psicópatas se encuentran en todos los niveles jerárquicos, castigar solo a los delincuentes más peligrosos no evita que los Psicópatas integrados en la sociedad (entre los que se incluyen personajes poderosos) sigan cometiendo abusos.
Segundo, los Psicópatas por su propio modo de ser, no aprenden nada del castigo, en otras palabras, el castigo, por muy duro que sea, no rectifica sus conductas para nada. Las lecciones morales tampoco les influyen.
Tercero, el problema seguiría siempre igual.

¿Significa eso que debemos quedarnos de brazos cruzados ante este problema social?
Por supuesto que no. De hecho, este es el motivo por el cual escribo este blog. Muchas personas que han sido víctimas de maltratos, timos y jugarretas por parte de estos personajes se sienten mucho mejor cuando alguien les explica lo que parecía no tener explicación y les ha llevado a la depresión, la ruína y la confusión. Solo saber que existen personas así es terapeútico para sus víctimas, porque pueden comprender que no han hecho nada malo para ser tratados así y que no hay nada que al Psicópata le importe de ellos ni de nadie.

Puede ser de ayuda explicar al público en general que incluso profesionales de la salud mental o de la ley encuentran desagradable tener que tratar con estos sujetos, no porque sean capaces de cometer actos atroces o crueles (actos que otros criminales no psicópatas también cometen y que todos podríamos llegar a cometer en circunstancias extremas) si no porque no parecen sentir ningún remordimiento ni sentimiento humano por lo que han hecho.


Por lo tanto , la INFORMACIÓN es una de las más necesarias medidas en este tema.

Quizá en el futuro pueda encontrarse un forma de que las sociedades puedan proteger a las personas normales y al mismo tiempo supervisar a personas anormales, sin tener que caer en el extremo moralista de castigar duramente a personas que no aprenden nada de ello ni por otro lado, en el otro extremo de la negación del problema.

Mientras tanto, ha de saber que estos sujetos, a pesar de ser peligrosos, o al menos molestos en su variedad más leve, no son invulnerables. Una vez ha conocido a uno a fondo, puede inmunizarse y aprender a tratarlos. Con ellos el perdón o la venganza no sirven de mucho, igual que si una serpiente le muerde, a ella le da igual que la perdone o no....


Daniel Pérez