martes, 3 de diciembre de 2013

El psicópata adaptado y su ¿absurda personalidad?




Este personaje del que venimos hablando en gran detalle es una persona normal y corriente con la única diferencia de que tiene unas necesidades distintas.

A diferencia de, afortunadamente, la mayoría de la gente con sus luces y sombras, grandezas y bajezas (todos somos un poco psicópatas), la personalidad psicopática utiliza todo lo que sea necesario para satisfacer a la única persona que les importa, ellos mismos.

Por tanto, para esta persona, los únicos principios morales que importan son los suyos propios que se resumen en: "tengo que hacer lo que sea para conseguir lo que quiero"..."el mundo es de los listos".


Como no me canso de repetir, por mucho que algunas personas no estén de acuerdo, se sientan mal o simplemente no quieran creerlo, el psicópata no padece ningún desorden mental o psicológico.

Por este motivo, el psicópata adaptado o integrado en la sociedad, sabe perfectamente que su forma de pensar, su actitud y sus acciones no son bien vistas por la mayoría de la sociedad (a pesar de que en los últimos tiempos, la misma sociedad se está volviendo cada vez más psicopática y por consiguiente, la pillería y la marrullería del psicópata es cada vez más apreciada como algo normal). Al ser consciente de que si muestra su verdadera cara, despertará repulsión y ahuyentará a sus posibles marionetas y víctimas, el psicópata se esconde tras una fachada social.
Esta fachada puede ser una familia, profesión...y si hace falta la misma imagen externa
También es normal que utilicen lo que les sirva, sexo, pena, chantajes, amenazas, etc...

Es habitual que nadie sospeche de lo que puede llegar a ser capaz de hacer.

El psicópata adaptado es un gran mentiroso, y a diferencia de lo que muchos piensan, es una persona con gran autocontrol, no es una persona que actúa movido por un estado de alteración emocional, sino que es muy frío y puede soportar muy bien situaciones de gran tensión que al resto de gente le provocarían gran ansiedad.

Por tanto, las acciones a veces absurdas del psicópata, solo lo son para los demás que creen que todo el mundo es igual o que "todo el mundo es bueno". Si una persona pudiera ponerse dentro de la forma de ver el mundo del psicópata (cosa harto difícil), sus acciones tendrían sentido.

El psicópata es el depredador humano por excelencia y se camufla a través del disfraz que le parece más acorde para dominar y controlar su ambiente. Su falsedad es parte de su forma de ser durante el 80% de su vida, descontando cuando duermen.

Sin embargo, el psicópata no es como dicen en muchas webs extravagantes de internet, con sus paranoias conspirativas, un ser reptiliano, una estirpe malvada de alienígenas, etc..etc...El psicópata es un ser humano, con todos sus defectos.

Por esta última razón, de vez en cuando este personaje muestra su verdadera y fea cara aunque solo sea por unos instantes antes de volver a intentar mantener el control. Esto sucede cuando las cosas no le han salido como el planeaba o bien cuando alguien le ha dejado en evidencia o en ridículo o en cierto modo ha amenazado gravemente su imagen. En ese momento, el psicópata muestra un odio sin causa, una maldad desproporcionada....y con frecuencia hará el ridículo y quedará como un paleto, una malcriada o una persona sucia.

También podemos ver que el psicópata no deja de ser una persona corriente cuando está enfermo, se ha metido en un lío serio o envejece, o sea, cuando tiene que depender de los demás, entonces aparece como una animal desvalido, herido, suplicando ayuda y diciendo lo arrepentido que está. Y así es, en ese momento el psicópata sufre, pero solo sufre por el mismo, su supuesto arrepentimiento es tan falso como ha sido el resto de su vida.
Es entonces cuando queda patente que el psicópata es en el fondo un ser que ha desarrollado una forma de ser muy simplista, un modo de acción y actitudes muy básicos, tiene una inteligencia emocional justa y no da mucho más de si ni le importa....su falta de talento y creatividad lo suplen con mucha cara y mucha labia y material de attrezzo (no es extraño que utilicen la ropa, coche, que encajen con su papel, incluido la cirugía plástica).

Si observamos el mundo de los famosos de la TV, a muchos de nuestros políticos y a influyentes y poderosos personajes que dirigen las grandes corporaciones y la economía global, podremos ver al psicópata adaptado en su salsa y triunfando....a menudo a costa de un gran sufrimiento para los demás.

Pero no hace falta ir tan lejos, la psicopatía alcanza todos los niveles sociales y culturales, a veces la diferencia es que el psicópata criminal, marginal y antisocial es feo, huele mal, inculto y desagradable, mientras que el psicópata adaptado es guapo, simpático, viste bien, es un caballero y parece un gran tipo.

Pero aún, a menudo el psicópata adaptado no es ni feo ni guapo, ni listo ni tonto, ni rico ni pobre,..es absolutamente anodino.

Para terminar, recordar algo que puede resultar incómodo, no para mis lectores que en su gran mayoría tienen el suficiente sentido crítico, si no para otras personas con bocazas muy grandes, una falsa bondad y unas mentes Hitlerianas. El psicópata es muy difícil de detectar, tanto que a veces el mismo psicópata se presentará como la víctima de un psicópata. En ocasiones hay organizaciones enteras que se comportan de forma psicopática, un buen ejemplo en este país, son ciertas asociaciones contra la violencia de género que afirman entre líneas que "todos los hombres son capaces de maltratar a una mujer", afirmación que como vemos palabra por palabra es al mismo tiempo verdad y mentira y ahí reside su intención y ánimo perverso.

Es entonces tan absurda la forma de ser del psicópata? ...o quizá lo absurdo es que tanta gente crea lo que políticos, pseudofeministas y medios de comunicación con actitudes psicopáticas quieren que creamos?


Daniel Pérez