lunes, 11 de junio de 2012

LOS TRASTORNOS DE LA PERSONALIDAD NO SON ENFERMEDADES MENTALES


Desde el momento en que los TP (Trastornos de la Personalidad) forman parte de la nosología psiquiatrica se de a entender que son patológicos, tanto la APA, (American Psychiatric Association) como la OMS (Organización Mundial de la Salud) en sus manuales diagnósticos de la salud mental, (Diagnostic and Statistic Manual) y CIE (Clasificación Internacional de las Enfermedades) respectivamente, clasifican de esta forma los Trastornos de la Personalidad:

Lista de trastornos de personalidad definidos en el DSM: El DSM-IV (Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales de la Asociación Psiquiátrica de Estados Unidos) menciona diez trastornos de personalidad, los cuales se agrupan en tres grupos:
Grupo A (trastornos raros o excéntricos)
                  personalidad paranoide.





personalidad esquizoide.
 personalidad esquizotípica.

Este grupo de trastornos se caracteriza por un patrón penetrante de cognición (por ej. sospecha), expresión (por ej. lenguaje extraño) y relación con otros (por ej. aislamiento) anormales.

Grupo B (trastornos dramáticos, emocionales o erráticos)





personalidad antisocial.
 personalidad límite o Borderline.
personalidad histriónica.
 personalidad narcisista.

Estos trastornos se caracterizan por un patrón penetrante de violación de las normas sociales (por ej. comportamiento criminal), comportamiento impulsivo, emotividad excesiva y grandiosidad. Presenta con frecuencia acting-out (exteriorización de sus rasgos), llevando a rabietas, comportamiento auto-abusivo y arranques de rabia.

Grupo C (trastornos ansiosos o temerosos)





 personalidad Evitativa - fóbica.
personalidad dependiente.
 personalidad obsesiva-compulsiva.

Este grupo se caracteriza por un patrón penetrante de temores anormales, incluyendo relaciones sociales, separación y necesidad de control.

Diagnóstico
DSM-IV

Enumera los criterios diagnósticos generales que debe cumplir un trastorno de la personalidad, además de los criterios específicos para cada trastorno de la personalidad en particular:





A. Un patrón permanente de experiencia interna y de comportamiento que se aparta acusadamente de las expectativas de la cultura del sujeto. Este patrón se manifiesta en dos (o más) de las áreas siguientes:
Cognición (p. ej., formas de percibir e interpretarse a uno mismo, a los demás y a los acontecimientos).
Afectividad (p. ej., la gama, intensidad, labilidad y adecuación de la respuesta emocional)
Actividad interpersonal.
Control de los impulsos.
B. Este patrón persistente es inflexible y se extiende a una amplia gama de situaciones personales y sociales. C. Este patrón persistente provoca malestar clínicamente significativo o deterioro social, laboral o de otras áreas importantes de la actividad del individuo. D. El patrón es estable y de larga duración, y su inicio se remonta al menos a la adolescencia o al principio de la edad adulta. E. El patrón persistente no es atribuible a una manifestación o a una consecuencia de otro trastorno mental. F. El patrón persistente no es debido a los efectos fisiológicos directos de una sustancia (p. ej., una droga, un medicamento) ni a una enfermedad médica (p. ej., traumatismo craneal).

CIE-10

El CIE-10introduce los diagnósticos específicos de cada trastorno de personalidad con unos criterios de referencia generales que son similares:





Pautas para el diagnóstico
Se requiere la presencia de una alteración de la personalidad no directamente atribuible a una lesión o enfermedad cerebral importante, o a otros trastornos psiquiátricos, que reúna las siguientes pautas:

Actitudes y comportamiento marcadamente faltos de armonía, que afectan por lo general a varios aspectos de la personalidad, por ejemplo, a la afectividad, a la excitabilidad, al control de los impulsos, a las formas de percibir y de pensar y al estilo de relacionarse con los demás.
La forma de comportamiento anormal es duradera, de larga evolución y no se limita a episodios concretos de enfermedad mental.
La forma de comportamiento anormal es generalizada y claramente desadaptativa para un conjunto amplio de situaciones individuales y sociales.
Las manifestaciones anteriores aparecen siempre durante la infancia o la adolescencia y persisten en la madurez.
El trastorno conlleva un considerable malestar personal, aunque éste puede también aparecer sólo en etapas avanzadas de su evolución.
El trastorno se acompaña, por lo general aunque no siempre, de un deterioro significativo del rendimiento profesional y social. Para diagnosticar la mayoría de los tipos citados más abajo, se requiere a menudo la presencia de al menos tres de los rasgos o formas de comportamiento que aparecen en su descripción.

Para diagnosticar la mayoría de los trastornos de personalidad,
se requiere la presencia de al menos tres de los rasgos o formas de comportamiento que aparecen en cada descripción. El CIE añade que para las diferentes culturas puede sea necesario desarrollar un conjunto específico de criterios que tenga en consideración las normas, reglas y obligaciones sociales de cada región o cultura.
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En mi opinión, tal como afirman muchos expertos, por ejemplo, Theodore Millon, Los Trastornos de la Personalidad son simplemente variantes de rasgos de personalidad
normales. En otras palabras, rasgos que tenemos la mayoría de personas según nuestro carácter particular, pero que se presentan en un grado mayor en una minoría de personas.

Al igual que ocurre con la Psicopatía (que aunque no aparece como diagnóstico oficial - siendo muy a menudo referido erróneamente como Trastorno Antisocial o Disocial), estas personas simplemente tienen características de personalidad que son variantes de formas de ser normales.

Por algún motivo ha existido en las últimas décadas una intención de patologizar las conductas y de este modo, de forma implícita, de quitar responsabilidad y libre albedrío a los actos e intenciones de las personas.

Utilizaremos un ejemplo para ver como una
persona normal puede cumplir los criterios diagnósticos de uno o varios de estos Trastornos. Utilizaré 3 categorías de los 3 grupos antes mencionados:

 
Trastorno de Personalidad por Evitación

Criterios diagnósticos según el DSM-IV





Evita trabajos o actividades que impliquen contacto interpersonal debido al miedo a las críticas.
Es reacio a implicarse si no está seguro de que va a agradar.
Demuestra represión en la intimidad por miedo a ser avergonzado o ridiculizado.
Está preocupado por la posibilidad de ser criticado o rechazado socialmente.
Está inhibido en las situaciones interpersonales novedosas debido a sentimientos de inferioridad.
Se ve a sí mismo socialmente inepto, personalmente poco interesante o inferior.
Es reacio a correr riesgos
o a implicarse en nuevas actividades debido a que pueden ser comprometedoras


  Lo que se describe aquí, en realidad, es a una persona muy tímida, una persona insegura, que nunca va ser "el alma de la fiesta"...la timidez es un rasgo muy común en muchas personas, sin embargo hablamos de Trastorno de la Personalidad cuando estos rasgos están en el extremo de una dimensión. En resumen, esta persona no es patológica si no que presenta unos rasgos y actitudes normales pero llevados al extremo.




Yo mismo cumpliría alguno:
Es reacio a correr riesgos o a implicarse en nuevas actividades debido a que pueden ser comprometedoras
Sin embargo, aunque no cumplo el resto, si conozco a muchas personas normales cumplirían con 3 o 4 de los rasgos.



Otro ejemplo:

 


Trastorno Esquizoide de la Personalidad

Diagnóstico según DSM-IV

 

A. Un patrón general de distanciamiento de las relaciones sociales y de restricción de la expresión emocional en el plano interpersonal, que comienza al principio de la edad adulta y se da en diversos contextos, como lo indican cuatro (o más) de los siguientes puntos:






ni desea ni disfruta de las relaciones personales, incluido el formar parte de una familia
escoge casi siempre actividades solitarias
tiene escaso o ningún interés en tener experiencias sexuales con otra persona
disfruta con pocas o ninguna actividad
no tiene amigos íntimos o personas de confianza, aparte de los familiares de primer grado
se muestra indiferente a los halagos o las críticas de los demás
muestra frialdad emocional, distanciamiento o aplanamiento de la afectividad

B. Estas características no aparecen exclusivamente en el transcurso de una esquizofrenia, un trastorno del estado de ánimo con síntomas psicóticos u otro trastorno psicótico y no son debidas a los efectos fisiológicos directos de una enfermedad médica.
Aquí de nuevo,

simplemente estamos ante una persona rarita, o muy rarita, yo mismo cumpliría alguno de los criterios como por ejemplo
escoge casi siempre actividades solitarias, la diferencia es cuantitativa y cualitativa.

 

Por último:
Criterios para el diagnóstico de Trastorno narcisista de la personalidad:

 

Un patrón general de grandiosidad (en la imaginación o en el comportamiento), una necesidad de admiración y una falta de empatia, que empiezan al principio de la edad adulta y que se dan en diversos contextos como lo indican cinco (o más) de los siguientes ítems:
1. tiene un grandioso sentido de autoimportancia (p. ej., exagera los logros y capacidades, espera ser reconocido como superior, sin unos logros proporcionados). 2. está preocupado por fantasías de éxito ilimitado, poder, brillantez, belleza o amor imaginarios. 3. cree que es "especial" y único y que sólo puede ser comprendido por, o sólo puede relacionarse con otras personas (o instituciones) que son especiales o de alto status. 4. exige una admiración excesiva. 5. es muy pretencioso, por ejemplo, expectativas irrazonables de recibir un trato de favor especial o de que se cumplan automáticamente sus expectativas. 6. es interpersonalmente explotador, por ejemplo, saca provecho de los demás para alcanzar sus propias metas. 7. carece de empatia: es reacio a reconocer o identificarse con los sentimientos y necesidades de los demás. 8. frecuentemente envidia a los demás o cree que los demás le envidian a él. 9. presenta comportamientos o actitudes arrogantes o soberbios.
De nuevo, aquí vemos a una persona que puede ser muy molesta, desagradable y dañina, pero de ninguna manera es un enfermo mental.

En cierto grado, yo mismo podría cumplir con los rasgos:

2. está preocupado por fantasías de éxito ilimitado, poder, brillantez, belleza o amor imaginarios.
3. cree que es "especial" y único y que sólo puede ser comprendido por, o sólo puede relacionarse con otras personas (o instituciones) que son especiales o de alto status.


 
Para acabar, he escogido 3 ejemplos que representan a los 3 grupos oficiales de TP para demostrar que todos cumplimos con algún o algunos de los criterios de los distintos Trastornos, sin embargo, esto no impide que sepamos distinguir la realidad de la fantasía, lo que está bien o está mal, ni que seamos dominados por impulsos irresistibles, ni siquiera que no seamos capaces de mejorar o cambiar.

Simplemente son rasgos que forman parte de nuestra forma de ser, de nuestra idiosincrasia personal.


En el caso del Psicópata, esta persona es perfectamente consciente de su forma de actuar pero simplemente no le importa en absoluto, por ejemplo, cuando una persona que conocemos, aparentemente normal y simpática, aprovecha un momento bajo de otra persona para sacar provecho cruelmente de ella y lo hace sin sentir ningún cargo de conciencia, en ese momento vemos otra parte de su forma de ser, en este caso su egoísmo, falta de empatía, descaro y oportunismo (rasgos que tiene mucha gente en menor número o intensidad).

Pero en ningún caso es una enfermedad o patología, ya que el sujeto hace lo que quiere hacer, porque ha tenido la intención de hacerlo.


Daniel Pérez