domingo, 27 de agosto de 2017

MÁTRIX: VISIÓN PROFUNDA DE LA PSICOPATÍA


El siguiente escrito está basado en extractos de una conversación con una mujer que prefiere permanecer en el anonimato. Agradecemos a nuestra amiga su permiso para su publicación. Hay una gran lucidez en sus reflexiones, esperamos que os sirva de ayuda, apreciados lectores:

Reflexiones sobre los Psicópatas

Tras haber tenido la experiencia con un psicópata, primero entiendes que esto en una "jungla urbana". Que nada de lo que te han contado (películas, canciones y más) es verdad. Que todo está retroalimentándose. Los psicópatas alimentan tu ego (al principio); es todo lo que la MENTE quiere. Y hay que tener especial cuidado con lo que la mente quiere. Porque no es nada más que EGO.

Los depredadores saben lo que necesitamos y nos ponen la miel en los labios.
Yo creo que lo más importante es QUERER VER. Me pasé como año y medio leyendo y sabiendo que existían pero había en mi cierta resistencia a creerlo de verdad. Y me tenía adormecida. Miedo. Miedo porque tengo un hijo y sentí cobardía en cómo presentarle el mundo.
Una vez que me dije: QUIERO VER y sacudí el miedo de un manotazo, es decir, que iba a por todas....toda la verdad se volcó sobre mi. VER. Pude ver a la verdadera especie que son. No hay nada, Están vacíos. Una especie muy, muy primaria, básica. Que necesitan alimento energético para sobrevivir. Solo hay ego. Solo hay: puro poder, control. El ego en su estado más puro. Y ellos como todas las especies han tenido que evolucionar. Y lo han hecho camuflándose, integrándose.
El ego ha creado todo lo que vemos a nuestro alrededor. Toda esta sociedad de consumo. Esta sociedad estúpida. Perdidos en nuestra mente.

Lo segundo por entender...es que la mente tiene que desaparecer. Es la mente la que ve, la que escucha, la que come, la que nos dirige.....es la mente la que a través de las sensaciones se engorda y dirige. Cuando llegas a entender esto, desde una inteligencia superior te ríes...de lo absurdo que es. Es la mente la que genera el problema. Siempre sentí una urgencia cuando las sensaciones venían a mi. Algo que había que satisfacer, solucionar de inmediato. Pero cuando te preguntas el por qué de esa urgencia, la urgencia se va. Y las sensaciones son lo que son. Solo el que observa, es quien ES.
¿Y cómo vivir en este Mátrix lleno de psicópatas (que son unos cuantos) caminando hacia la Iluminación? Pues en eso estoy….
Estando junto a mi ex pareja he sentido compasión por su especie, es una mierda vivir así. Pero es una compasión que no te baja las defensas. Sigues alerta.
Hay que seguir alerta!!! porque aunque esto sea una ilusión, es lo que estamos viviendo. Y porque nuestra luz no la podemos esconder. Yo debo tener además  un cartel luminoso sobre mi, que solo ellos pueden ver.....jajaja. Así que no me fío ni de mi sombra!.

Daniel, ss una alegría saber que personas como tú están ahí. No me siento tan sola, desamparada en este mundo tan hostil.
Necesitamos información y hay que abrir los ojos que vivimos drogados, adormecidos, en una mentira.

Viendo algunos dibujos y cuentos con mi hijo me doy cuenta de la gran información que contienen, la madre de Rapunzel, las madrastras, el que parece bueno que luego es un traidor....he ahí la realidad!.

Es una tarea muy complicada guiar a los niños buenos en esto. Mi hijo es pequeño pero desde hace tiempo le dije que no todos nacemos iguales, que no todos son como nosotros. Que hay buenos y no tan buenos. Y claro, de manera muy sutil , con tacto y cariño le pongo ejemplos de los niños con los que se rodea. Porque los niños psicópatas siguen naciendo. Y los hay. Yo los capto enseguida. Al igual que capto los que se integrarán y los que no, por mucho que sus padres (buenos) lo intenten. Tener un hijo psicópata sin saber de qué va este mundo (y aún sabiéndolo) es una pesadilla.
Y es que este mundo es un circo...
Estoy en el punto de esta pregunta: ¿hay algún problema con los animales que habitan la selva? ¿hay algún problema en la selva? Lo más normal es que contestemos que no. Los animales saben por instinto, un instinto más inteligente, más divino...quien es el depredador y quien no y viven en sus propios grupos. Hay un orden más establecido.
Entonces, ¿hay algún problema en la selva urbana? ¿con los humanos que la habitan? El único problema es el desconocimiento de que vivimos en una selva urbana, el desconocimiento del bien y del mal y el desconocimiento de que convivimos con otra especie depredadora. Si abriéramos los ojos, si pudiéramos detectarlos y permanecer con los nuestros.....no existiría el "problema". Aceptaríamos el mundo que nos rodea por LO QUE ES. ES LO QUE ES. No lo que a la mente le gustaría.

Vivimos en su hábitat. Es importante saber esto. No es el nuestro. Nosotros estamos hechos para volar...y ni siquiera en su propio hábitat que han construido son felices....Y aún así sobrevivimos a esta locura....mira la fuerza interna que tenemos.
Exacto. El asunto es que solemos proyectar en el otro nuestras carencias, fantasías, inseguridades.

Yo siempre veía a todo el mundo con suma alegría y bondad, tan contenta....necesitaba creer que había gente buena, en quien confiar después de vivir en un manicomio con una madre peor que mala y un padre acobardado que pisa por donde ella camina. Es una necesidad. Algo quizás inherente a la biología humana. Pero cuando lo haces frente, ya no tienes la necesidad. Ya no dependes de esa necesidad. Ya te da igual ver la verdad que tengas delante. Si es un psicópata...pues mira, uno más, bien saberlo. Si no lo es, pues mejor, genial.

En cuante a si hay más gente honesta que psicópatas...Estoy de acuerdo en que hay más gente "normal" que psicópatas (aunque de estos últimos hay bastantes). Que sean "honestos", lo dudo (aunque los hay), porque en la gran mayoría de personas no hay consciencia y aprenden a rajatabla dichos comportamientos y ni se lo plantean. Repiten y repiten. Al final siguen el mismo patrón y hacen daño. Solo donde la consciencia asoma, hay esperanza. Luego está el ego, la mente que hará todo lo posible por seguir en su ilusión....y le encanta sentir el control y el poder. Cuando en realidad no hay nada.