sábado, 20 de agosto de 2016

EL PSICÓPATA NO ES EL HIJO DEL DIABLO - Por Daniel Pérez y Eulogio Real


Por Daniel Pérez y Eulogio Real, Doctor en Psicología de la Universidad de Santiago de Compostela.

Aquí comienza un artículo de colaboración entre yo mismo, Daniel Pérez, y Eulogio Real de la USC. En este escrito, vamos a presentar la otra cara de la moneda del Psicópata. Ya he escrito decenas de artículos sobre la conducta del psicópata, pero ahora, con el asesoramiento de Eugenio Real, vamos a tratar de asomarnos a la forma de ver el mundo desde el punto de vista del psicópata.


En el presente estudio general, el objetivo es desmitificar la figura del Psicópata mediante una visión global de su personalidad y forma de pensar.

Conocer su visión del mundo nos permite dejar de temer a este tipo de personas como a unos seres misteriosos, librarnos de ese miedo atávico a lo desconocido, a lo que es totalmente ajeno a nuestra experiencia normal.
En resumen, en mi blog he escrito muchísimo sobre cómo se comporta el Psicópata pero no porqué actúa así....

Primero, parece ser que el Psicópata cuando interactúa con una persona normal no entiende lo que hace desde nuestro punto de vista sino desde el suyo (carece de empatía para comprendernos). A la persona normal le pasa exactamente lo mismo, no podemos comprender porqué el Psicópata actúa como actúa desde su visión del mundo, sino solo desde nuestro punto de vista y nuestra experiencia.


En su forma de ser, él Psicópata tiene características de varios tipos de personalidad:

-Narcisista, porque es tremendamente egocéntrico, se ve superior a los demás
-Sádico, porque tiene un odio y una cólera persistentes hacia la gente
-Histriónico, es una persona teatral, falsa, infantil, con una gran verborrea y fanfarrón
-Antisocial, es violento en su intención de dañar pero a diferencia del TAP (Trastorno Antisocial de la personalidad) no necesita ser abiertamente violento. El Psicópata, a diferencia del TAP, odia que los demás (a quienes considera sus enemigos) sean felices, pero vivir en ese odio no le causa amargura, amargura que si siente el TAP, que está resentido con la gente y necesita delinquir
-Paranoide, el Psicópata cree que los todos pueden ser sus enemigos y que son perversos y piensan como él
-Evitativo, así es, parece raro y sorprendente pero el Psicópata es introvertido, está aislado, aunque eso no se manifiesta exteriormente, ya que lleva una máscara social de persona abierta, desenvuelto y extrovertido. En realidad, el Psicópata está solo, detesta a la gente y detesta usar una máscara, pero es la única forma que tiene de relacionarse....porque la paradoja es que necesita a los otros para vivir la película de su propia vida, para sentirse poderoso engañando y despreciando a los demás. Me gustaría añadir aquí que está es la razón por la cual nadie identifica al Psicópata hasta que es tarde, ya que nunca interactúa socialmente sin su disfraz, o sea, nunca vemos su personalidad real. Al psicópata le disgusta la interacción social, se siente más cómodo solo, porque en la soledad no tiene que fingir...pero es activo socialmente porque le encanta engañar a los demás, sentir el placer del desprecio a otros. El Psicópata no es como la persona con Trastorno de la personalidad Evitativo que sufre por su falta de autoestima, timidez y escasas habilidades sociales....el Psicópata es Evitativo porque desprecia a los demás y le gusta estar solo.

Recordemos que el Psicópata no padece enfermedad mental alguna, es algo similar a comparar dos televisores, uno LG y otro SONY,  que sean distintos no significa que uno esté roto.

No debemos temer al psicópata como si fuera un “ente maligno”, al conocer cómo siente y piensa, podemos desmitificarlo..lo único que hay que temer de él, son sus acciones (que si son peligrosas).
Siendo francos, el Psicópata es un “don nadie”...  pero es importante saber cómo es y cómo actúa.
Ante la gente, el Psicópata sólo aparenta, no sabemos quién es realmente, pero el Psicópata tampoco sabe porqué nosotros actuamos como lo hacemos...pero si que sabe que le conviene ponerse un disfraz para imitarnos.
Precisamente por eso decimos que es introvertido, actúa tras un disfraz y nunca muestra su personalidad.
Por su falta de empatía, el Psicópata siente un odio extremo por los demás, pero al carecer de sentimientos, no necesita luchar contra el conflicto interior que ese odio provocaría en una persona normal que también es capaz de amar, etc...
Resumiendo, el Psicópata nos conoce desde su punto de vista pero no desde el nuestro.
Se siente atacado continuamente por la sociedad, cree que todos piensan como él, cree tener razón siempre, y si no estás de acuerdo con él, eres su enemigo.
Es curioso, el Psicópata, un hombre o mujer depredador, malicioso, que no sirve para nada, se considera a sí mismo como una víctima y por ello odia a la sociedad.
El Psicópata no es un “demonio”, es solo un ser vacío, lleno de odio hacia los demás, son personas que no son conscientes de cómo sus acciones son vistas por nosotros. Son ciudadanos inútiles, de tercera clase, con un mundo muy limitado.
En palabras textuales de Eulogio Real, “el Psicópata ha nacido así, igual que otros nacen listos o altos...él es malo, está hecho para destruir...ha sido, es y será un cabronazo”.

Vaya panorama, no? Sin duda, se trata de un tipo de persona, cuya forma de pensar, sentir y ver el mundo no aporta beneficio alguno para el prójimo, más bien al contrario, su vida consiste en tocar las pelotas a quienes tienen la desgracia de relacionarse con ellos sin saber qué clase de basura son.