lunes, 18 de mayo de 2015

ADICCIÓN AL PSICÓPATA


Es bastante habitual que el o la Psicópata, después de haber hecho pasar a la víctima por dos etapas claras en la relación, la "conquista" o "seducción", en la que se inventa un personaje, una máscara, una fachada, para enamorarla y la fase de explotación/horror, en la que hace la vida de esta un caos y un infierno, de la noche a la mañana desaparezca.

Para una persona que nunca ha tenido la experiencia de tener una relación con un psicópata, esto, o sea, que una persona así se vaya, debe de ser algo bueno. Claro que lo es, pero precisamente por eso, una persona que nunca haya estado con un psicópata no tiene ni idea de lo que habla.
La víctima que queda atrás, a la que el/la Psicópata ha dejado de forma fría y rápida, hace tiempo que es un "zombie", un "junkie", una adicta al "gancho psicopático". Cuando le quitas la dosis de eso que le está matando, su desesperación y confusión es tal, que muchos son capaces de rogar, suplicar, hacer cualquier tontería, e incluso, intentan suicidarse. No es raro que entren en una profunda depresión y tengan durante meses o incluso años, desórdenes de ansiedad, ataques de pánico y síndrome de estrés post-traumático.

La adicción creada por el "gancho psicopático" es tan fuerte como la adicción a cualquier sustancia, de hecho, yo diría que es más fuerte. Es mucho más fuerte que la cocaína....mucho más intensa que la adicción al sexo. 

Sin embargo, hay buenas noticias, hay dos cosas que la curan de forma bastante rápida, efectiva y fácil: CONOCIMIENTO y CONTACTO CERO.

CONOCIMIENTO es información, descubrir quién es ese ser que ha sido tu pareja, averiguar que se trata de un Psicópata. Esto lo explica todo y la persona ya puede dejar de darle vueltas al porqué, cómo, etc...en su mente. 

CONTACTO CERO es aplicar, poner en práctica el no contactar nunca más, repito, nunca más, con esa persona. Es la INDIFERENCIA TOTAL. Es diferente al odio, que es una forma de mantener la adicción-esclavitud al "enganche psicopático".

De hecho, cuando el Psicópata se va, la persona experimenta un luto, lo mismo que por la pérdida o el fallecimiento de un ser querido. Lo curioso, es que el Psicópata nunca fue una persona real, siempre fue un fantasma, una mentira....cuando la persona entiende esto, se da cuenta de que ha sido todo una pesadilla, un mal sueño que solo se perpetúa si quiere seguir sufriendo, si quiere seguir enganchada al virus que el psicópata le inoculó para ganarse su confianza.  

El/la Psicópata, vamos a ser claros, cuando se ha ido de la noche a la mañana, es porque ya ha empezado de nuevo su ciclo de caza con otra persona, con un nuevo personaje hecho a medida. El Psicópata ya le ha olvidado a usted y si usted se suicida, enferma, o se vuelve loco...eso no le importa absolutamente nada, al contrario, solo le confirma lo tonto que es usted y lo poderoso que es él.
El Psicópata es un Vampiro real pero sin el glamour del Conde Drácula.

Daniel Pérez