sábado, 11 de febrero de 2012

LAS TÁCTICAS DEL PSICÓPATA: ENCANTO, DAR PENA E INTIMIDACIÓN

ENCANTO: 
Es bastante común que el/la Psicópata integrado se muestre como un tipo simpático y con "don de gentes" (aunque existen algunos menos sociables). De hecho el Psicópata a menudo se describe a si mismo como alguien muy agradable, que cae bien sin hacer nada. El Psicópata es un timador natural, si se dedica a las estafas, es capaz de "vender la moto" a casi todo el mundo. Suele ser muy locuaz, le encanta hablar y ser el centro de atención...sabe adaptarse bastante bien a su interlocutor, y si quiere salirse con la suya y puede hacerlo con simpatía, mucho mejor...al fin y al cabo es un ser humano.
No solo miente habitualmente, si no que le encanta engañar a los demás, se pone contento cuando lo consigue.
Si es fisicamente atractivo, lo utilizará como un instrumento más en su repertorio, uno que dado la importancia desmesurada que se da hoy día a la apariencia exterior, le será muy útil. Suele ser dicharachero y divertido, con frecuencia puede parecer ingenuo y sincero.
Es muy capaz de mostrar dos caras o más, por ejemplo, criticarle a sus espaldas mientras se muestra muy amistoso cara a cara, o al revés, atacarle en privado y negarlo después en público donde se mostrará sumiso o simpático.
Son maestros en dar una buena impresión a primera vista....y solo observándolos durante tiempo o con desapego, podemos ver una cualidad falsa y exagerada en sus interacciones sociales.

El Psicópata puede parecer bueno, pero no se engañe, su personalidad es lo contrario de la bondad.

DAR PENA:
Curiosamente, esta es quizá la estrategia número uno del Psicópata moderado o integrado. Se suelen presentar como personas muy inocentes que han sido maltratadas por el destino, la vida y las malas personas. Les encanta hablar de si mismos y realizar gestos teatrales de tristeza y desesperación. En casos extremos lo usan para hacer chantaje emocional, por ejemplo, amenazas de suicidio (que no se preocupe, no van a cumplir). Al principio cuentan historias de su pasado que siempre les dejan bien ante los demás, presentándose como víctimas. Saben muy bien que la gente más o menos normal siente pena ante la desgracia ajena y así se aprovechan de su ayuda. También suelen decir que han sido maltratados y les gusta relatar aventuras de lo más inverosímiles pero que sorprendentemente creémos. Las lágrimas de cocodrilo entran dentro de esta categoría. Mienten con tanta facilidad, desparpajo y desverguenza que nadie puede sospechar que puedan estar inventándose todas sus aventuras vitales. Los Psicópatas tienen un sentido de autoimportancia desmesurado, y no teniendo ningún interés en nadie, sin embargo, dan por hecho que ellos si son muy interesantes (cuando en realidad, suelen ser personas con una vida llena de fracasos provocados que se repiten y con una vida interior árida y superficial).
Atentos pues, a las personas que se presentan continuamente como sufridoras o víctimas, que en realidad son oportunistas, falsas y lobos con piel de cordero.
INTIMIDACIÓN
Cuando el encanto y dar pena ya no funcionan, o bien cuando el Psicópata no está especializado en esas tretas o también cuando se trata de un Psicópata no integrado o criminal, estas personas pueden utilizar la intimidación, amenazas e incluso la violencia.
La forma en que los Psicópatas intimidan puede en ocasiones aparecer como explosiones de cólera, pero estas son momentáneas. En realidad, el Psicópata utiliza la intimidación y la violencia "instrumental" o a "sangre fría", calculada para un objetivo.
Hay muchas otras personas violentas, muchas personas no Psicópatas pueden ser hiperviolentas, pero el Psicópata usa este recurso de una forma especial. Es común que sus víctimas se sientan aterrorizadas ante su intimidación, ya que perciben algo distinto a la rabia o la violencia ciega; perciben que su agresor es un ser que no va a tener ningún freno ni compasión, que no va a sentir nada. En la mirada del Psicópata se refleja su falta de humanidad, él/ella no le ve como a un ser humano si no como a un objeto sin valor. Es la Cosificación.
Por tanto, la agresividad del Psicópata es desapasionada y esto es quizá una de las razones de su éxito, sus víctimas se sienten desconcertadas ante la maldad y la frialdad de sus actos...de los que nunca se van a arrepentir. Si usted ha sido manipulado o acosado par alguna persona como las que se describen en este blog, no pierda el tiempo soñando en que algún día se arrepentirá del daño que le ha causado, porque eso no pasará.

El Psicópata no tiene empatía, es uno de los rasgos que le definen.
Por último, recuerde que al menos en nuestra opinión, el Psicópata NO está enfermo, no tiene ninguna patología, solo una forma de ser atípica.


Daniel Pérez