jueves, 15 de diciembre de 2016

LA LACRA DE LO "POLITICAMENTE CORRECTO" Y CÓMO DESACTIVAR EL ATAQUE MAQUIAVÉLICO


Por Daniel Pérez




Si quieres descubrir al psicópata cotidiano, tienes que tener criterio propio, no el criterio de la educación oficial y los medios de comunicación.
En otras palabras, tienes que desarrollar la intuición y la atención más allá de lo que parece y fijarte en los hechos que se pueden probar.
Las personas malvadas suelen ser, en la mayoria de los casos y a excepción de los más tontos y abiertamente antisociales, personas impecables en su imagen y discurso.
Es muy probable que si ridiculizas su juego y contradicciones, te acusen de fascista, machista, fanático, loco, resentido y malo. 
Si es así, puedes estar seguro de que has acertado en la diana!, como se dice en castellano "quien se pica, ajos come"...
Así el Psicópata integrado se presenta como una buena persona, tolerante, con una imagen cordial y atractiva, acorde con su posición social...pero no es nada más que una presentación, porque por debajo hay una persona inferior, falsa y malévola.
La fachada social del Psicópata suele ser perfecta, y sus palabras son correctas (al menos mientras mantienen el control).
He recibido cientos de testimonios, y muchos me sorprenden por la preocupación que crea el chantaje del psicópata y que afecta tanto a sus víctimas. Cuando el psicópata amenaza con divulgar secretos, hacer públicas fotos comprometidas, arruinar la reputación social y lanzar calumnias entre los conocidos.
Entiendo que a todos nos gusta nuestra privacidad y la ley la protege (así que siempre que se pueda demostrar, está bien iniciar acciones legales contra este acoso). Pero suele pasar, que a veces, el "daño" ya está hecho. Parece ser que una de la tácticas favoritas es propagar que el hombre es un vago, infiel, machista  o impotente y la mujer una puta (en el sentido de mujerzuela, no de la profesión). A las mujeres les afecta especialmente su imagen social. 
Pues bien, yo tengo una muy buena respuesta ante estos ataques:
1.Si alguien te acusa de algo en público y lo puedes probar, no hace falta discutir nada, inicias una demanda judicial contra esa persona y punto.
2.Si te preocupa que haya rumores falsos que han puesto en circulación contra ti, solo tienes que pensar una cosa: si son falsos, ¿PORQUÉ TE PREOCUPAS?
3.Aún en el caso de que haya algo de verdad en esa campaña de desprestigio, ¿PORQUÉ TIENE QUE IMPORTARTE LA OPINIÓN DE OTRA PERSONA, MÁS AÚN, SI SE TRATA DE UN RETARDADO?
4.Aún en el caso de que se divulguen cosas ciertas que hiciste y prefieres olvidar o mantener en secreto, ¿PORQUÉ NO OLVIDAR EL TEMA Y SEGUIR TU VIDA?...AL FIN Y AL CABO, NO SE ACABA EL MUNDO... ejemplos son, el caso de mujeres que se encuentran con que hay fotos íntimas corriendo por ahí, si las hiciste fue una decisión voluntaria, ahora no vale lamentarse porque ya no puedes hacer nada...o quizá lo qué molesta más es que los demás vean una cara tuya que preferirías no enseñar...LA GENTE ES MUY COTILLA, PERO TODOS TIENEN SUS DEFECTOS, EN CUANTO PASE EL TIEMPO, YA NADIE SE ACORDARÁ DEL TEMA PORQUE TODOS TENEMOS COSAS MEJORES QUE HACER EN NUESTRA VIDA DIARIA.
En resumen, el chantaje se desactiva si no te importa. El propósito de la campaña de difamación es hacerte daño, si no te importa la más mínimo, frustas totalmente ese propósito, porque no te hace ningún daño.
Si te preocupan qué pensarán amigos y familiares, debes pensar que todos cometemos errores y que si creen antes a un tipejo o tipeja que se dedica a criticarte por la espalda,  o bien no te aprecian tanto o bien son un poco tontos.

Un último consejo, cuando alguien SE PRESENTA COMO UNA VÍCTIMA, SUELE SER LO CONTRARIO.


El/la psicópata ya demuestra su verdader catadura moral si se dedica a buscar a tontos a quienes usar para criticarte, con el tiempo quedará en evidencia.
Ya sé que puede parecer difícil, pero hay que tener la piel un poco dura ante estos ataques.