viernes, 26 de abril de 2013

LA TRISTE E INÚTIL VIDA DEL NARCISISTA, PSICÓPATA, PERVERSO O COMO LO QUIERAS LLAMAR


Como hemos dicho innumerables veces, la mayoría del público en general o bien ignora que hay personas del tipo que describo en este blog, o bien no cree que sean tan perversas (prefieren pensar que son enfermas mentales).

Esto es un error, pero todo el mundo tiene derecho a pensar como le de la gana y no perderé el tiempo rebatiendo estas opiniones (que dicho sea de paso, se fundan en inferencias y suposiciones, no en hechos ni en experiencias).

A medida que más gente comienza a tener acceso a información sobre la psicopatía, algunas personas ven al psicópata, al maquiavélico, al narcisista o al perverso como a una persona sin empatía, sin sentimientos. Esto es cierto, pero estamos hablando de una cuestión de grado, es decir, estas personas son seres humanos, no robots.  Si el psicópata estuviera totalmente desconectado emocionalmente no tendría ningún motivo para actuar cómo actúa, simplemente un día por puro aburrimiento, sin ninguna emoción se pondría delante de un camión y ¡Boommmm!, ¡se acabó!....pero la verdad es que estas personas no son ni tontas, ni están locos, ni carecen totalmente de sentimientos....y mucho menos se van a hacer daño a ellas mismas...

Este "no carecen de sentimientos" parece una incoherencia, es contradictorio pues todas las personas interesadas en este tema saben que una de las características definitorias de la psicopatía es la falta de sentimientos.

Aquí estoy utilizando el lenguaje de forma provisional, lo que quiero decir es que al psicópata no le faltan los sentimientos, lo que ocurre es que por comparación con la mayoría de gente, parecen insensibles y poco empáticos.

En pocas palabras, el psicópata tiene una vida afectiva muy pobre comparada con el resto de gente.
Además, el psicópata tiene necesidades, pero son distintas a las del resto de gente,

Por ejemplo, el psicópata necesita a los demás, pero no para sentir su apoyo y cariño....sino para reforzar su propio "yo".

Estas personas no se relacionan con los demás con amor y compasión, tampoco sufren ni sienten las pérdidas ya que no han tenido nunca un vínculo profundo con nadie.

Sin embargo, necesitan a los demás, necesitan a alguien a quien engañar, vampirizar, destruir....y de esa forma pueden olvidar su terrible vacío, ya que el psicópata padece una existencia triste, cuyo sentido solo depende de la atención y la sumisión de los demás.

En el fondo, creo que el psicópata teme que le hagan ver la realidad: que es una persona inútil y sin valor. Esto no puede permitírselo, de ahí que se muestre tan seguro de si mismo y con esa actitud y pensamiento de grandiosidad.

En estas personas además abundan las emociones....pero las negativas.
Por ejemplo, sienten una envidia descomunal por la alegría y la felicidad ajena, porque  saben que en el fondo les está vedada a ellos. Por tanto, sienten rencor y desean destruir la felicidad de los demás, lo cual a su vez, les hace sentirse felices a ellos de la única forma que pueden, mediante el "deleite del desprecio y la venganza".

El deseo es inagotable es estas personas que nunca estarán satisfechas, porque nunca sentirán paz interior. A lo máximo que pueden aspirar es a sentirse contentos o eufóricos cuando las cosas les salen bien....y a pesar de que mucha gente cree que la gente "mala" se sale con la suya, lo cierto es que a la larga, los psicópatas van a encontrarse con problemas graves, fracasos, soledad y hasta venganzas.

Es habitual que muchas de estas personas intenten reforzar su identidad a través de la reacción que suscitan en los demás. Por ejemplo, una persona psicopática necesitaba ser el centro de atención y realizaba conductas provocadoras sexualmente para sentirse bien, recurriendo a la cirugía estética para mantener el "reclamo", para poder seguir cumpliendo con esa necesidad de sentirse admirada. También le gustaba "hacerse la víctima", dar pena, ya que sabía que de esa forma tenía la atención y la ayuda de los crédulos pardillos. Aún otra actividad que le gustaba era "abordar" a famosos por la calle.

En fin, estas personas tienen "labilidad emocional", sus emociones cambian rápidamente, son sentimentaloides y son superficiales, no hay amor, ni alegría, ni paz interior, ni altruismo, ni desesperación, tristeza o dolor profundo.

Sin embargo, si sienten emociones básicas: euforia, deseo sexual, rabia, rencor, frustración, ánimo bajo,  etc...

La vida del psicópata carece de sentido, es una existencia tonta, triste con un final igual de triste e inútil. Si hay alguna esperanza de puedan cambiar, la sola idea de tener que enfrentarse a cómo son realmente, les hace evitarlo...y continuar con su vida de engaños, auto engrandecimiento y maldad....que para ellos no está tan mal!...es mejor que sentirse como un fantasma en esta vida.

Por último recordar que, estas personas difieren en intensidad afectiva y en necesidades....pero es solo una cuestión de grado. En los casos más intensos o extremos, algunos psicópatas tienen cierto parecido a los reptiles, en el sentido de que su mundo emocional es muy pobre, pero en la mayoría de los casos están en algún punto entre la persona "normal" y la anterior.

Daniel Pérez