lunes, 24 de octubre de 2011

¿Porqué somos vulnerables y nadie es inmune?



Aunque tener fortaleza mental y principios es una muy buena defensa ante la eventual intrusión en nuestra vida de un sujeto psicopático, cosa que sucede tarde o temprano simplemente debido a que hay muchos, lo cierto es que las personas "normales" son vulnerables debido a tres cosas:
1ª- normalmente para vivir en sociedad, por suerte la mayoría de nosotros jugamos según unas reglas de convivencia, por ejemplo no intentar aprovecharnos de los demás ni hacer lo que no te gustaría que te hicieran a ti.....esta forma de actuar no significa nada en absoluto para la/el psicópata integrado. Estos individuos tienen otras reglas: las reglas que les convienen y el juego sucio. Lo que les parece bien a ellos está bien y lo que no les gusta está mal...y cómo afecte eso a los demás no es asunto suyo.
Por este motivo ya estamos en desventaja, ya que la honestidad, la fidelidad o la integridad son solo palabras para estos buitres.
2ª-la segunda razón que nos expone ante ellos es aún más importante:
No podemos creer que esxisten personas como ellos. Dicho de otro modo, pensamos que todo el mundo siente y piensa de forma parecida y así cuando las cosas "no cuadran", nosotros mismos buscamos una excusa o explicación para el comportamiento desconcertante o inexplicable de una persona. De esta manera, sin querer, estamos facilitando que estos personajillos pasen desapercibidos o bien continúen haciendo de las suyas.
¿Porqué motivo no podemos creer que existe gente de esta calaña? Ente otros, porque es duro y confuso admitir que puede haber personas trabajando, viviendo o incluso durmiendo abrazadas a nosotros en nuestra cama, pero que en el fondo no les importamos y no solo eso, solo están ahí para sacar provecho (ya sea sexo, dinero, casa, apariencias, status) o a veces, ni siquiera eso, solo están a nuestro lado porque les gusta hacernos infelices o destruir nuestra salud.
3ª- Los psicópatas de andar por casa no llevan cuernos ni tienen ojos de fuego....son personas de una apariencia totalmente normal. Tampoco sueltan espuma por la boca y van golpeando a la gente por la calle...al contrario, muchas veces destacan por su labia, su encanto y su simpatía. De hecho, aún cuando quisieran ser antisociales en alguna ocasión, lo que distingue a los psicópatas criminales que acaban siempre ante la justicia de los adaptados es que estos últimos son más listos y suelen cubrirse y disfrazarse mejor.
El psicópata integrado puede ser su vecino, su mujer, su padre, hija, psicólogo, etc...
Pueden encontrarse en cualquier ambiente social y profesión, dependiendo de las oportunidades que han tenido en la vida y de su inteligencia. No es raro que lleguen muy alto en la sociedad, por ejemplo entre los personajes de la prensa del corazón o en la política y el mundo empresarial, donde están muy bien representados.
La historia muestra que cuando llegan al más alto poder, su destructividad no tiene límites, Stalin, Hussein o Bush por citar algunos ejemplos. Estos tipos andan en cualquier parte, pero de forma natural el porcentaje será mayor en lugares en los que hay oportunidades para conseguir lo que quieren:
Desde los clubs y discotecas donde pueden conseguir presas que les den sexo o les mantengan, hasta aeropuertos donde pueden timar a personas recien llegadas. Desde organizaciones pseudoreligiosas o ONG´s donde pueden actuar como lideres o colaboradores para sacar dinero hasta internet donde utilzarán las redes sociales para cazar a incautos e incautas necesitados de compañía o cariño.
La buena noticia es que hay una forma de sospechar al menos que alguien es una alimaña de este tipo, precisamente este es uno de los objetivos de este blog, informar, primero de que hay gentuza así, y a continuación dar unas pautas sobre cómo detectar la conducta de estos seres. En el fondo estas personas son niños malcriados toda la vida y por mucho que se escondan, la convivencia los acaba delatando...aunque por desgracia, para sus víctimas suele ser tarde.
Ante la sospecha, mejor ser radical que dar más oportunidades, cuando ya es tarde, es cuestión de supervivencia.
En otros artículos iremos desgranando claves para desenmascarar a estas personas.

Daniel Pérez