sábado, 1 de septiembre de 2012

INTENCIÓN Y ACTO



Para comenzar este artículo voy a lanzar dos frases:

"Aquel que esté libre de pecado que tire la primera piedra"

"Evita el mal, haz el bien y cultiva la mente"

Seguramente ya habéis reconocido que estas dos sentencias se atribuyen a dos de los más grandes maestros entre los seres humanos, dos personas que se cultivaron hasta alcanzar el más alto logro universal: la Iluminación, la entrada en el Reino de Dios o, si no tenemos creencias religiosas específicas, la fusión con la Realidad Última Cósmica.

¿Con qué propósito utilizo estas frases en un blog sobre psicopatía?

Fácil. Para ilustrar algo que puede hacer sencillo comprender las interacciones sociales.
Afortunadamente, vivimos en una sociedad regida por la ley. Dicho de otro modo, la mayoría de personas sabemos que es lo que está sancionado por la Ley y muchos conocen lo que está tipificado por nuestro Código Penal como delito o conducta prohibida. Sabemos además, que la comisión de esas conductas punibles será castigada.
Por tanto, si una persona no comete un delito, se desprende que esa persona no puede ser mala persona.
Aquí se plantean varias objecciones:
-no todas las conductas dañinas para los demás son delitos
-no siempre se pueden demostrar los perjucios causados a otros
-las leyes son simplemente normas impuestas arbitrariamente que no tienen porqué ser buenas.

Así podríamos pasar años discutiendo, cuando en el fondo, la cuestión es muy sencilla:
¿Qué es el mal?

Mal es cualquier conducta, acto, palabra o pensamiento que causa daño o pretende hacer daño a otro ser (humano o no) o a uno mismo.

Con esta definición tan simple, las dudas y las polémicas sobran.

En el caso de las personalidades que describimos con tanto detalle en este blog, psicópatas, maquiavélicos, sádicos, narcisistas, etc...nos encontramos que muy a menudo la malevolencia tras su modus operandi está bien envuelta por una apariencia de buenas maneras, actitudes agradables y hasta poses de víctima desvalida.
Para complicar aún más las cosas, muchos de estos personajes, la mayoría de ellos, a pesar de la opinión generalizada, no entran en conflictos graves con la ley. Se mueven en la zona gris, donde la justicia está difuminada. Se las arreglan para amargar la vida de los demás sin llegar quebrar técnicamente las normas.
Por lo tanto, son "ciudadanos respetables". Al fin y al cabo, ser de una determinada manera, tener ciertos rasgos de personalidad, no es un delito....y esperamos que así siga siendo.

A estas alturas del artículo, sobre todo las personas que han tenido que soportar a un psicópata cotidiano, sabrán hacia dónde voy... tal y como todos los grandes sabios de todos los tiempos decían: LO MÁS IMPORTANTE ES EL PENSAMIENTO, MUCHO MÁS QUE LA ACCIÓN.

Todos tenemos algún mal pensamiento de vez en cuando, pero la mayoría de personas sanas (utilizo la palabra sana en el sentido de conscientes y no maliciosas), tienen pocos y además sin son personas responsables y espirituales, procuran detectarlos y desecharlos.

El psicópata no hace lo que hace porqué si...no se levanta un día y te hace la vida imposible por impulso, como quien se rasca el trasero. Esta persona y todas las demás tienen primero la intención de hacerlo y después lo hacen (a veces con bastante planificación mental).

En resumen; tienen MALA INTENCIÓN.

Esta malicia, no siempre se muestra, aunque está dentro de su mente, invisible a los demás, como una mala semilla que en algún momento germinará.
Un par de ejemplos nos ayudarán a comprenderlo:

-Uno típico es el hombre que te da la mano con una sonrisa mientras está pensando en las formas que que te va a dar la puñalada por la espalda.
Aquí no hay delito, ni siquiera hay manifestación de maldad externa, pero si hay una intención muy, pero que muy mala, disfrazada convenientemente de amabilidad.

-Otro ejemplo, es la mujer que se pone a llorar en los brazos de una persona mientras le cuenta que un tercero la ha agredido mientras en su fuero interno piensa: "bien, bien...este/a pardillo/a se lo está tragando, ya tengo otro aliado para joder al otro jili....."

-Otro más, es el compañero de trabajo que malmete a tus espaldas, mientras en privado, cuando estáis solos, te dice: "sabes, me identifico tanto contigo, yo también soy demasiado sensible, la gente aquí es muy mala, siempre te están criticando, no soporto las injusticias".

El pensamiento y la intención es dónde está el origen del problema. Todo el mundo en general, y estos individuos en particular, prefiere mostrar la mejor cara ante los demás, no la cara verdadera.
Sin querer ser paranoico en exceso, es siempre un buen consejo poner las palabras y los gestos en cuarentena. Las intenciones no podemos verlas....pero las actos nos dicen cuáles eran esas intenciones ya que son sus manifestaciones externas.

Daniel Pérez